news
Corte de luz en Santiago afectó la vida cotidiana de millones en Chile
Los habitantes de la capital enfrentaron apagones generalizados que paralizaron sus rutinas, tal como ha ocurrido en otras grandes ciudades que atraviesan tensiones similares en su infraestructura.
Cómo elaboramos esta noticia
Santiago sufrió un corte de luz de alcance casi nacional el 26 de febrero de 2025 que dejó a millones de personas lidiando con paradas repentinas de ascensores, semáforos y electrodomésticos.
El apagón ocurrió en un momento en que la ciudad aún se acomodaba tras los debates constitucionales previos y las negociaciones en curso sobre pensiones bajo el gobierno de Gabriel Boric. Las regalías de la minería del cobre y la presión migratoria proveniente de Venezuela y Haití ya tensionaban la vivienda y los servicios, lo que hizo que cualquier falla masiva resultara aún más notoria para los trabajadores y las familias que se desplazan a diario.
Las rutinas se detuvieron en los distritos del centro
Vecinos relataron haber quedado atrapados en ascensores a oscuras durante largos períodos; uno de los testimonios describió la situación como estar apretujado sin luz ni movimiento. El transporte local se ralentizó al fallar las señales, y los comercios cerraron antes de lo habitual cuando las cajas registradoras y los sistemas de refrigeración dejaron de funcionar. Estos detalles surgieron de reportes directos presentados desde la capital ese mismo día.
Pérdidas de servicio similares se han producido en otras grandes capitales que dependen de corredores únicos de transmisión; sin embargo, la recuperación de Santiago se centró en reinicios manuales rápidos en las subestaciones clave, en lugar de esperar comandos remotos que también habían quedado sin energía.
Lo que dejó el evento de febrero y los próximos pasos
La página temática de la BBC sobre Chile registró que millones de personas vieron sus rutinas interrumpidas por el apagón de alcance casi nacional. Una cobertura anterior en el mismo sitio señaló que más de 7.000 hectáreas se quemaron en las regiones del centro y sur del país durante una ola de calor en 2022, lo que evidencia una exposición reiterada a interrupciones a gran escala.
Los equipos municipales priorizaron el restablecimiento del suministro en hospitales y estaciones de bombeo de agua, una secuencia utilizada en otros centros urbanos con redes eléctricas tensionadas cuando la automatización completa no está disponible. Los vecinos almacenaron linternas de batería y revisaron el combustible de los generadores antes de las ventanas de mantenimiento anunciadas.
Las autoridades han solicitado desde entonces a los hogares que reporten fallas recurrentes en ascensores o semáforos a través de los mismos canales municipales utilizados tras el corte de 2025. Este registro paso a paso permite a los equipos técnicos focalizar las reparaciones antes de que se produzca otra falla generalizada.